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4ta Nota al Monje Zen Alejandro Dokai

   P. Que consejos les darías a los que encuentran la postura de zazen muy incómoda  o tienen demasiadas dificultades o dolor a la hora de meditar?
 
R. Zazen es algo fácil de hacer, es natural, pero requiere de algunos ajustes físicos, alimentarios y de comportamiento. Si la postura en demasiado dolorosa, lo conveniente es hacer ejercicios de taiso o yoga para mejorarla. Estos ejercicios dan flexibilidad a las articulaciones y fortalecen la espalda además de ser muy saludables. El dolor es el primer obstáculo que el estudiante debe superar. La dieta es importante. Conviene dejar la carne por unos meses o incluso un año y aumentar el consumo de frutas, verduras y cereales. Luego, cuando el cuerpo se afine y se vuelva más elástico, podrán comer lo que gusten, en el zen no hay demasiadas reglas con respecto a comida. No está prohibido comer carne, solo se recomienda para mejorar la postura a través de la elasticidad y preservar la salud. En Japón cada uno regula su dieta aunque en los monasterios no se come carne por una cuestión de compasión hacia los animales.  Y finalmente es aconsejable sentarse todos los días aunque mas no sea por 20 minutos, eso hará que poco a poco cuerpo y mente se sintonicen con la práctica.

P. Que pasa con aquellos que aun haciendo todo esto no logran sentarse en la postura para meditar?

R. Bien, no he conocido a nadie que haya hecho esto sin resultados pero en ese caso el estudiante puede sentarse en un banco, sin respaldo y con la espalda recta. En la escuela tenemos bancos de ese tipo para estos casos especiales. Generalmente son personas mayores o con algún tipo de lesión que les impide hacerlo como en Japón donde están más familiarizados con la postura, aunque el común de los japoneses no saben absolutamente nada de zen y he visto a muchos de ellos tener problemas a la hora de sentarse. ¿Ironco no?

P. Dijiste que el dolor es el primer obstáculo. Cuál es el segundo?

R. Hay una etapa de la práctica que el estudiante esta atormentado por el dolor de piernas y no piensa en otra cosa. Esta como aterrado de sufrir dolor. Pero con el tiempo, el dolor disminuye o desaparece y comienza la etapa del sueño. Se sientan y comienzan a sufrir de un sueño pesado y muy difícil de controlar.

P.  Que se hace en estos casos?

R. En general nada. Se deja que el alumno lo resuelva solo. Hay instrucciones al respecto pero las doy solo a los estudiantes que ya practican con mas compromiso. Incluso en Japón hay quienes aprenden a dormir sentados. Parece que meditaran pero están dormidos. Ja ja

P. Porque no se hace nada?

R. Bueno a veces el maestro o un superior los sacude para que vuelvan a la práctica. Pero esto es una cuestión de espíritu firme y decidido y por más que te sacudan si tu alma no está conectada con la práctica, no va a funcionar. Hay monjes que a pesar de su condición, no logran progreso alguno. Solo duermen y viven de la estructura del zen, pero no lo han realizado en modo alguno. Les falta intensidad, compromiso y pasión.

P.  ¿Alguna vez te quedaste dormido?

R. Si, tal vez una o dos veces en veinte años de práctica y solo por un segundo o dos jamás tuve ese problema porque el dolor no me dejaba dormir. A veces la práctica se hace dura y no se duerme lo suficiente. Pero hoy en día nunca me pasa. Cuando uno es más joven, necesita más horas de sueño, con la edad se duerme menos y esto favorece la práctica. A veces hago que mis estudiantes duerman poco así el ego cae y les resulta más fácil meditar profundamente. De tanto en tanto, por unos pocos días duermo tres o cuatro horas y medito ocho así la actividad del cerebro frontal disminuye, el centro de las emociones cae, y el zazen se vuelve dulce y enérgico.

P. Hay alguna otra dificultad que debamos superar?

R. Si claro, la más difícil de todas: La personalidad, el ego de cada uno. El orgullo, la soberbia, el deseo de reconocimiento, las idea de cambiar el zen a nuestro antojo, las dudas, las rebeldías de adolecente, los caprichos. La gente quiere salirse con la suya y es muy difícil que entiendan que esto no es posible. Llegar aquí a imponer sus ideas y desean tener razón.

Una vez mientras daba una charla para un grupo de estudiantes un hombre se levanto y me dijo: Que te hace pensar que necesito tu ayuda? Le respondí: muy simple, decís que no la necesitas. Esto es una constante. Nadie llega al zen porque está feliz con su vida, sino porque está en busca de un cambio de estado de espíritu. La postura y la respiración son dos pilares de la práctica del zen, pero la actitud de espíritu es el tercer pilar y es fundamental, no alcanza con sentarse bien por fuera, o para la foto como decimos, hay que cultivar una actitud de desapego y aceptación de la realidad de la vida y no todos las personas toleran esta práctica ni están dispuestos a sacrificar su yo. Ser humildes, agradecidos y compasivos es muy difícil, pero si uno se sienta, poco a poco se vuelve humilde y receptivo al cambio y es allí donde el zen hace el milagro. Las personas no saben lo que necesitan pero actúan como si lo supieran. Vienen al zendo con un espíritu deseoso de obtener algo para sí mismos subidos a un caballo de cinco metros de altura. Luego de un tiempo se dan cuenta que ese no es el camino a seguir. Así que a veces el estudiante tiene que luchar consigo mismo para seguir adelante. Y debo decir que la mayoría de las veces, abandonan y se rinden. Esto es muy triste porque una vez que alguien se sienta, abre un camino de comunicación directa con el ser verdadero y cuando deja de sentarse esa conexión se pierde y a veces para siempre. Luego llega la muerte y los aplasta por completo y su alma no trasciende solo sigue enredada en las cuestiones del mundo.

P. Por lo que escuche hasta ahora, haces mucho hincapié en la práctica del zazen como si fuera lo más importante. Es así?

R. Claro, zazen es el alma del zen. No hay zen sin zazen. Esta es la practica original de budha. Allí empieza todo. A menos que estemos dispuestos a permanecer sentados por largo tiempo ni siquiera nos acerquemos al zen. Todas estas actividades que se promocionan como zen y que no impliquen sentarse a meditar son un fraude. Zazen es el legado más importante transmitido por todos los maestros del pasado desde budha hasta mi maestro Seido Roshi. Zazen es la base del zen. Es un error pensar que por leer libros y tener conocimiento de conceptos a cerca del tema, estamos haciendo zen o sabemos algo sobre el zen. No hay palabras ni conceptos solo la práctica. Zen es una forma de vivir, de enfocar la vida, no una filosofía o una religión.